jueves, 10 de octubre de 2013
EVALUACIÓN PRESENTACIONES
ACTITUD GENERAL 1 2 3 4 5
El orador se sitúa correctamente frente a la audiencia
El orador consulta su esquema pero no lo lee directamente
El orador dirige la mirada al auditorio
Postura corporal y gesticulación
El orador se apoya en la presentación pero no la lee directamente
VOZ Y ENTONACION
Tono de voz adecuado, audible
Vocalización adecuada
Termina las frases
Ritmo de exposición adecuado
No usa muletillas
MATERIALES Y RECURSOS
Puntualidad en la entrega
El guión se ajusta al tema
Incorpora información que no ha sido facilitada por el profesor directamente
Bibliografía reflejada en la presentación
Ausencia de faltas de ortografía
PRESENTACIÓN POWERPOINT
Cantidad de información adecuada y legible
Color de fondo y de letras que facilita la lectura
Incorporación de imágenes útiles
Una idea por diapositiva
La presentación ayuda a la comprensión y no al revés
martes, 8 de octubre de 2013
CENSURA EN INTERNET
Texto extraído de “El Mundo”: Desde gobiernos occidentales como Francia con su ley Hadopi hasta países con dictaduras como modelo de poder aplican hoy en día medidas restrictivas al acceso a Internet. El gobierno chino ha bloqueado el acceso a páginas como Facebook, Twitter, YouTube y LinkedIn e incluso ha creado su propio buscador que filtra y censura la búsqueda de palabras como revolución jazmín o democracia, entre muchas otras. Son muchos los gobiernos que han bloqueado el acceso a Internet. Egipto lo hizo durante las revueltas sociales que terminaron con la dictadura de Hosni Mubarak. Irán bloqueó algunas páginas de activistas que llamaban a una manifestación.
1.- ¿Te parecen necesarias estas medidas para la seguridad de los países?
2.- ¿Qué peligros crees que entrañan estas restricciones en la libertad de expresión?
3.- ¿Crees que Internet es necesario para la vida de todos los habitantes del planeta?
4.- Algunos países como Finlandia han reconocido el acceso a Internet como un derecho de los ciudadanos. ¿Estás de acuerdo?
Más sobre censura en internet....
Google, el enemigo de nuestra memoria (artículo del ABC)
Un estudio confirma que internet afecta de forma negativa a la capacidad de recordar
MIRIAM SÁNCHEZ / MADRID Día 17/07/2011 ABC
Buscar la letra de la canción que nos gusta o el nombre de ese actor que tenemos en la punta de la lengua no es lo mismo desde que se instaló internet en nuestras vidas. Muchos científicos ya sospechaban que esta dependencia pudiera estar cambiando nuestras facultades mentales. Ahora ha quedado confirmado en el estudio «Los efectos de Google en la memoria», dirigido por la psicóloga Betsy Sparrow, profesora adjunta de la Universidad de Columbia (Nueva York).
Según las conclusiones de la investigación, publicadas en la edición digital de la revista «Science», hemos perdido la capacidad de retener datos a consecuencia de que la red y sus motores de búsqueda se han convertido en una especie de «memoria externa» del cerebro humano. El denominado «efecto Google» ha provocado que se considere internet como un banco personal de datos que elimina la necesidad de recordar la información.
Sparrow se basó en la teoría de la «memoria transactiva», del doctor Daniel Wegner, sobre la capacidad de compartir la tarea de recordar cierto tipo de información. Un ejemplo de ello es el caso de una pareja en la que un miembro confía en que el otro recuerde fechas importantes, mientras que él retiene los nombres de familiares, de forma que no se duplica la información ni ocupa memoria. A partir de esta idea, la investigadora se cuestionó si internet estaba desempeñando ese papel de modo global, como una gran memoria colectiva. Así, inició una serie de pruebas con más de un centenar de estudiantes de Harvard. Estos debían introducir en un ordenador las respuestas a preguntas triviales. Cuando las desconocían, los participantes pensaban en buscadores como Google o Yahoo para hallar la solución. Además, a una mitad se les hizo creer que esa información se almacenaría y al resto, que sería borrada. Se demostró que quienes pensaban que podrían recuperar los datos no los recordaban, mientras que los demás se habían esforzado en memorizarlos.
Más hábiles
El informe revela también conclusiones positivas: gracias al «efecto Google», nuestra capacidad para memorizar dónde encontrar la información de nuevo ha aumentado. En el experimento se observó que el grupo de los que creían que los datos se guardaban recordaron mejor dónde se almacenaban que la información como tal. Según el estudio, las personas tienden a memorizar dónde encontrar la información cuando no pueden recordarla.
Según Sparrow, el análisis de este fenómeno de la memoria humana podría cambiar la enseñanza y el aprendizaje en todos los campos, para fomentar la comprensión en detrimento de las habilidades memorísticas.
1.- ¿En qué consiste la teoría de la memoria transactiva de la que habla el artículo?
2.- ¿Cómo está cambiando internet nuestra manera de retener la información?
3.- ¿Consideras que es útil en la sociedad de la información retener datos? ¿Por qué?
4.- ¿Cómo crees que deberían cambiar los métodos de aprendizaje para ajustarse mejor a la nueva sociedad de la información y la comunicación?
viernes, 4 de octubre de 2013
Preguntas sobre el documental de obsolescencia programada
Os dejo las preguntas que tenéis que contestar, por si alguien no está hoy en clase o pierde el papel.
• ¿Qué es la obsolescencia programada?
• ¿Cómo es posible que en 1911 una bombilla tuviera una duración certificada de 2500 horas y cien años después su vida útil se haya visto reducida a la mitad?¿Qué consiguen las empresas con esto?
• La pregunta del millón: ¿Es compatible un sistema de producción infinito en un planeta con recursos limitados?
• ¿Los aparatos de hoy en día ya no duran como antes." Existe alguna relación entre esta frase que hemos escuchado tantas veces y el documental
• ¿Qué diferencia existe entre la estrategia de las 3 R (reducir, reutilizar, reciclar) y la estrategia de copia del funcionamiento de la naturaleza sobre la que nos habla el documental?
martes, 1 de octubre de 2013
Viaje al centro de la Tierra
En el enlace siguiente podéis encontrar el texto que os he dado en clase.
https://docs.google.com/file/d/0B-yFNnUvftUFZDdjZmY2MjctMDRkZS00NzA5LTg3OTItNTY3YWM4MzBmOWIz/edit?hl=es&pli=1
https://docs.google.com/file/d/0B-yFNnUvftUFZDdjZmY2MjctMDRkZS00NzA5LTg3OTItNTY3YWM4MzBmOWIz/edit?hl=es&pli=1
Obsolescencia programada
Obsolescencia programada. ¿Comprar para tirar? Jesús Méndez| 08/02/2011 EL HERALDO
DE ARAGÓN
CON FECHA DE
CADUCIDAD
La obsolescencia programada es el críptico nombre bajo el que se engloba una forma de crear productos con fecha de caducidad, de limitar su duración para que el usuario deba renovarlos. Así las empresas mantienen sus beneficios y, en principio, los trabajadores sus empleos. Ese es el tema de un documental estrenado hace unas pocas semanas y que tanto está dando que hablar. Su título es ‘Comprar, tirar, comprar’, y algunos de los productos que describe como ejemplos de obsolescencia programada son las bombillas, las impresoras o incluso los iPod.
La primera bombilla, la inventada por Edison hacia 1880, tenía una duración de 1.500 horas. A los pocos años se aumentó hasta las 2.500. En 1901 se fabricó un ejemplar que sigue funcionando y que es objeto de veneración en Livermore, en EE. UU. Pero después la progresión se invirtió: en 1924 varias compañías eléctricas crearon el cártel Phoebus, dictaminando que debían durar un máximo de 1.000 horas y multando a las empresas que no cumplían el mandato.
Las impresoras actuales, según el documental, están diseñadas para producir un determinado número de copias. Sobrepasado este umbral, un chip que llevan incorporado impide seguir trabajando con ellas. Y cualquier intento de ‘reparación’ sobrepasa con mucho el precio de una nueva. La razón aducida por los fabricantes es que así se garantiza el funcionamiento correcto de los cabezales. Pero quizá nos gustaría a nosotros decidir cuándo consideramos insuficiente la calidad y queremos cambiarla. El documental cuenta también que los primeros reproductores iPod incorporaban baterías de duración limitada e imposibles de reemplazar, por lo que al poco de comprarlos quedaban inservibles. Así se aseguraban o por lo menos incitaban a que los usuarios compraran los nuevos modelos.
UN MODO DE VIDA BASADO EN EL CONSUMO
El documental aborda dos problemas de la aplicación de la obsolescencia programada: uno es ético, el ejemplo extremo de un modo de vida basado en el consumo. Otro es de índole ecológica: el planeta es limitado, y su aplicación supone un aumento en el consumo de recursos y un acúmulo de desechos que se concentra en los países del Tercer Mundo. Aunque en un principio pretende ser ecuánime, el documental rápidamente toma partido en contra de su práctica. No es un problema, si se genera debate. Un debate que no existió tras su proyección en la 2, de TVE. Sin embargo hay voces sosteniendo posturas que modulan el mensaje. Uno de esos argumentos es que resulta difícil hacer extensivo el concepto a la economía en general, ya que las empresas también juegan con su imagen de marca, y una imagen de fiabilidad es una forma de aumentar las ventas. Otro es que es más importante la llamada ‘obsolescencia percibida’, la que imponemos como consumidores al desechar productos todavía válidos para comprar otros más novedosos, más a la moda –¿quién no ha comprado unos pantalones por capricho, quién no ha cambiado de móvil o televisor sin necesidad?–.
Pero si asumimos que nos movemos en un mundo de obsolescencia programada, ¿cuáles podrían ser las soluciones? Dos son las que destacan: una es el comunismo, un sistema donde el Gobierno, una vez obtenida una bombilla duradera, pongamos por caso, redistribuye a los trabajadores hacia otra fuente de producción o desarrollo más necesaria. De hecho, los productos más longevos solían fabricarse en Rusia o en la antigua Alemania del Este. Pero la experiencia hace que se antoje inviable. Otra opción es la teoría moderna del decrecimiento, que defiende una reducción de la producción económica y el consumo para buscar un nuevo equilibrio social y con el medio ambiente. Suena bien, pero cuando en el documental se le pregunta a Serge Latouche, catedrático de Economía y defensor de la teoría, qué hacer con el excedente de trabajo, su respuesta es: cultivar el conocimiento y la amistad. Y, desgraciadamente, suena casi tan atractivo como ingenuo.
Que vivimos en un sistema imperfecto, es evidente. Ya desde el momento en que nadie quiere que los trabajadores pierdan sus empleos, pero tampoco tener que tirar una impresora que todavía puede funcionar. Entonces, ¿qué?
UN PERIODO DE VIDA DEFINIDO PARA CADA PRODUCTO
El concepto de ‘obsolescencia programada o planificada’ nació en 1932, cuando el promotor inmobiliario Bernard London, en su libro ‘Ending the depression through planned obsolescence’ (‘Poner fin a la gran depresión mediante la obsolescencia programada’), propuso su aplicación como medida para superar el Crack del 29. Su propuesta consistía en definir un periodo de vida para cada producto, transcurrido el cual debería ser entregado a la Administración. En 1954, el diseñador industrial Clifford Brooks Stevens añadió un nuevo giro al concepto, al definirlo como «el deseo del consumidor de poseer una cosa un poco más nueva, un poco mejor y un poco antes de que sea necesario». Introduce así el papel crucial de la publicidad, dando lugar a un tipo particular de ‘obsolescencia programada’, llamada ‘obsolescencia percibida’, o la necesidad de estar permanentemente a la moda.
Las formas de aplicar estos conceptos son variadas: desde la introducción de chips en impresoras para predeterminar el número máximo de copias hasta la fabricación de productos con materiales de duración limitada. Pero también pueden implicar el uso de la publicidad o incluso la implantación de softwares incompatibles con programas antiguos, en el caso de los ordenadores.
LA TEORÍA DEL DECRECIMIENTO
El decrecimiento es una corriente de pensamiento que nace en los años setenta. Sus tesis defienden la necesidad de disminuir de forma controlada la producción económica para establecer un nuevo equilibrio, no solo con el medio ambiente, sino también entre las personas. Para sus defensores, la sociedad capitalista se basa únicamente en ‘crecer por crecer’, ignorando el agotamiento de los recursos naturales y sin, ni tan siquiera, haber mejorado la felicidad de los consumidores. Abogan por seguir un camino de ‘simplicidad voluntaria’, una forma de vida que implique ‘vivir mejor con menos’, y se hacen eco de la frase de Gandhi: «El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de unos pocos».
La obsolescencia programada es el críptico nombre bajo el que se engloba una forma de crear productos con fecha de caducidad, de limitar su duración para que el usuario deba renovarlos. Así las empresas mantienen sus beneficios y, en principio, los trabajadores sus empleos. Ese es el tema de un documental estrenado hace unas pocas semanas y que tanto está dando que hablar. Su título es ‘Comprar, tirar, comprar’, y algunos de los productos que describe como ejemplos de obsolescencia programada son las bombillas, las impresoras o incluso los iPod.
La primera bombilla, la inventada por Edison hacia 1880, tenía una duración de 1.500 horas. A los pocos años se aumentó hasta las 2.500. En 1901 se fabricó un ejemplar que sigue funcionando y que es objeto de veneración en Livermore, en EE. UU. Pero después la progresión se invirtió: en 1924 varias compañías eléctricas crearon el cártel Phoebus, dictaminando que debían durar un máximo de 1.000 horas y multando a las empresas que no cumplían el mandato.
Las impresoras actuales, según el documental, están diseñadas para producir un determinado número de copias. Sobrepasado este umbral, un chip que llevan incorporado impide seguir trabajando con ellas. Y cualquier intento de ‘reparación’ sobrepasa con mucho el precio de una nueva. La razón aducida por los fabricantes es que así se garantiza el funcionamiento correcto de los cabezales. Pero quizá nos gustaría a nosotros decidir cuándo consideramos insuficiente la calidad y queremos cambiarla. El documental cuenta también que los primeros reproductores iPod incorporaban baterías de duración limitada e imposibles de reemplazar, por lo que al poco de comprarlos quedaban inservibles. Así se aseguraban o por lo menos incitaban a que los usuarios compraran los nuevos modelos.
UN MODO DE VIDA BASADO EN EL CONSUMO
El documental aborda dos problemas de la aplicación de la obsolescencia programada: uno es ético, el ejemplo extremo de un modo de vida basado en el consumo. Otro es de índole ecológica: el planeta es limitado, y su aplicación supone un aumento en el consumo de recursos y un acúmulo de desechos que se concentra en los países del Tercer Mundo. Aunque en un principio pretende ser ecuánime, el documental rápidamente toma partido en contra de su práctica. No es un problema, si se genera debate. Un debate que no existió tras su proyección en la 2, de TVE. Sin embargo hay voces sosteniendo posturas que modulan el mensaje. Uno de esos argumentos es que resulta difícil hacer extensivo el concepto a la economía en general, ya que las empresas también juegan con su imagen de marca, y una imagen de fiabilidad es una forma de aumentar las ventas. Otro es que es más importante la llamada ‘obsolescencia percibida’, la que imponemos como consumidores al desechar productos todavía válidos para comprar otros más novedosos, más a la moda –¿quién no ha comprado unos pantalones por capricho, quién no ha cambiado de móvil o televisor sin necesidad?–.
Pero si asumimos que nos movemos en un mundo de obsolescencia programada, ¿cuáles podrían ser las soluciones? Dos son las que destacan: una es el comunismo, un sistema donde el Gobierno, una vez obtenida una bombilla duradera, pongamos por caso, redistribuye a los trabajadores hacia otra fuente de producción o desarrollo más necesaria. De hecho, los productos más longevos solían fabricarse en Rusia o en la antigua Alemania del Este. Pero la experiencia hace que se antoje inviable. Otra opción es la teoría moderna del decrecimiento, que defiende una reducción de la producción económica y el consumo para buscar un nuevo equilibrio social y con el medio ambiente. Suena bien, pero cuando en el documental se le pregunta a Serge Latouche, catedrático de Economía y defensor de la teoría, qué hacer con el excedente de trabajo, su respuesta es: cultivar el conocimiento y la amistad. Y, desgraciadamente, suena casi tan atractivo como ingenuo.
Que vivimos en un sistema imperfecto, es evidente. Ya desde el momento en que nadie quiere que los trabajadores pierdan sus empleos, pero tampoco tener que tirar una impresora que todavía puede funcionar. Entonces, ¿qué?
UN PERIODO DE VIDA DEFINIDO PARA CADA PRODUCTO
El concepto de ‘obsolescencia programada o planificada’ nació en 1932, cuando el promotor inmobiliario Bernard London, en su libro ‘Ending the depression through planned obsolescence’ (‘Poner fin a la gran depresión mediante la obsolescencia programada’), propuso su aplicación como medida para superar el Crack del 29. Su propuesta consistía en definir un periodo de vida para cada producto, transcurrido el cual debería ser entregado a la Administración. En 1954, el diseñador industrial Clifford Brooks Stevens añadió un nuevo giro al concepto, al definirlo como «el deseo del consumidor de poseer una cosa un poco más nueva, un poco mejor y un poco antes de que sea necesario». Introduce así el papel crucial de la publicidad, dando lugar a un tipo particular de ‘obsolescencia programada’, llamada ‘obsolescencia percibida’, o la necesidad de estar permanentemente a la moda.
Las formas de aplicar estos conceptos son variadas: desde la introducción de chips en impresoras para predeterminar el número máximo de copias hasta la fabricación de productos con materiales de duración limitada. Pero también pueden implicar el uso de la publicidad o incluso la implantación de softwares incompatibles con programas antiguos, en el caso de los ordenadores.
LA TEORÍA DEL DECRECIMIENTO
El decrecimiento es una corriente de pensamiento que nace en los años setenta. Sus tesis defienden la necesidad de disminuir de forma controlada la producción económica para establecer un nuevo equilibrio, no solo con el medio ambiente, sino también entre las personas. Para sus defensores, la sociedad capitalista se basa únicamente en ‘crecer por crecer’, ignorando el agotamiento de los recursos naturales y sin, ni tan siquiera, haber mejorado la felicidad de los consumidores. Abogan por seguir un camino de ‘simplicidad voluntaria’, una forma de vida que implique ‘vivir mejor con menos’, y se hacen eco de la frase de Gandhi: «El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de unos pocos».
1.- Busca información en internet sobre el cartel
Phoebus.
2.- ¿Qué es la obsolescencia percibida? ¿Consideras
que has sido víctima de la obsolescencia percibida en alguna ocasión?
3.- ¿Cuáles son las soluciones a las que el artículo
hace referencia ante el problema de la obsolescencia programada?
CALENDARIO DE PRESENTACIONES
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08/10/13
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11/10/13
Josué, Gavín
Procesamiento,
almacenamiento e intercambio de la información (imágenes, sonidos y caracteres
escritos). La manipulación de los datos digitales.
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15/10/13
Carlos, Néstor
Ordenadores,
hardware y software. Tratamiento numérico de la señal multimedia
+
David, Antonio
El
funcionamiento de internet. Las páginas web y los blog. La regulación de la comunicación
en la Red. El correo electrónico. Privacidad y seguridad en la Red
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18/10/13
Iván, Asier
La
revolución de las telecomunicaciones: telefonía móvil, el entretenimiento a la carta,
los PDA, GPS las comunicaciones inalámbricas.
+
Unai
La
vida en la aldea global. Software libre
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25/10/13
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29/10/13
Nerea, Ruth
Conceptos
de salud, enfermedad, calidad de vida y esperanza de vida. Factores que
afectan a la salud:
genéticos, ambientales y personales.
+
Gastón
La
alimentación humana. La dieta equilibrada. Enfermedades endocrinas,
nutricionales y metabólicas
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5/11/13
Isabel, Natalia
Las
enfermedades infecciosas: origen, vías de transmisión, desarrollo, y
mecanismos de defensa (específicos
e inespecíficos) del organismo contra las infecciones. Trastornos del sistema
inmunitario
+
Adrián, Aarón
Prevención de las enfermedades
infecciosas. Las vacunas. Tratamiento de las
distintas enfermedades infecciosas (bacterianas, víricas, causadas por
protozoos y hongos).
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08/11/13
¿?
Las
enfermedades tumorales y el cáncer
+
Yolanda, Laura, Sandra
Enfermedades
cardiovasculares. Enfermedades del aparato respiratorio.
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05/11/13
Leo, Claudine
Enfermedades
mentales. Las drogas.
+
Nuria, Nikita
El
Tratamiento de enfermedades:
Los fármacos y medicamentos: investigación y desarrollo de nuevos
fármacos. La industria farmacéutica: patentes y genéricos.
La Cirugía: técnicas, riesgos y
procedimientos actuales y futuros.
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8/11/13
Marina, Paloma, Mey
La
medicina en el mundo: modelos sanitarios (pública y privada, en países
desarrollados y en países en desarrollo)
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12/11/13
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15/11/13
Víctor, Andrés
Los
inicios de la Genética: leyes de Mendel y teoría cromosómica de la herencia.
Conceptos básicos de genética: fenotipo, genotipo, dotación genética.
+
Ana
Genética
molecular. Estructura del ADN. Dogma central de la biología molecular: procesos
de replicación, transcripción y traducción.
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19/11/13
Javier
Nuevos
campos en el estudio de la genética molecular: genómica (en particular el genoma
humano), proteómica, genética del desarrollo y epigenética
+
¿?
Técnicas de la
ingeniería genética, sus aplicaciones y su controversia ética: obtención de organismos transgénicos, obtención
de células madre y clonación, terapia génica e identificación genética.
|
22/11/13
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